Explorando Ciudades Desiertas: Análisis Literario de José Agustín

  José Agustín

El autor mexicano José Agustín es reconocido por su estilo literario innovador y su capacidad para retratar la vida urbana en México. En su obra «Ciudades Desiertas», Agustín explora la soledad y la alienación en la ciudad moderna a través de varios personajes que buscan su lugar en un mundo cambiante y desconocido. En este artículo, se analizará cómo Agustín utiliza la narrativa y el lenguaje para crear una visión única de la vida urbana y cómo su obra sigue siendo relevante hoy en día.

Contexto histórico y social en el que se desarrolla la obra

Para entender plenamente la obra de José Agustín, es importante tener en cuenta el contexto histórico y social en el que se desarrolla. La novela fue publicada en 1982, en un momento en el que México estaba experimentando una serie de cambios significativos. El país estaba en medio de una transición política, con la llegada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) al poder en 1982, después de décadas de gobierno del Partido Acción Nacional (PAN). Además, la economía mexicana estaba en crisis, con altas tasas de inflación y una deuda externa creciente.

En este contexto, la obra de José Agustín se convierte en una crítica social y política de la realidad mexicana. A través de la historia de un grupo de jóvenes que buscan su lugar en el mundo, el autor muestra las dificultades que enfrentan los jóvenes en un país en crisis. La novela también aborda temas como la violencia, la corrupción y la falta de oportunidades, que eran problemas muy reales en la sociedad mexicana de la época.

En resumen, el contexto histórico y social en el que se desarrolla la obra de José Agustín es fundamental para entender su significado y su importancia. La novela es una reflexión sobre la realidad mexicana de la época y una crítica social y política de los problemas que enfrentaba el país en ese momento.

Análisis de los personajes principales

En la novela «Ciudades Desiertas» de José Agustín, los personajes principales son tres jóvenes que buscan su lugar en el mundo y su identidad en una ciudad que parece estar en constante cambio. El protagonista, Juan, es un joven que se siente perdido y desorientado en la vida, y busca respuestas en la ciudad y en las personas que lo rodean. Su amigo, el Chacho, es un personaje más extrovertido y aventurero, que busca vivir la vida al máximo y experimentar todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. Por último, está la novia de Juan, la Chata, una joven que parece estar más segura de sí misma y de lo que quiere en la vida, pero que también se enfrenta a sus propios desafíos y dilemas.

A lo largo de la novela, estos personajes se enfrentan a situaciones difíciles y a decisiones importantes que los llevan a cuestionar sus propias creencias y valores. La ciudad, por su parte, se convierte en un personaje más de la historia, una entidad viva y cambiante que influye en las vidas de los protagonistas de maneras impredecibles. En este sentido, la novela de José Agustín es una exploración profunda de la identidad y la búsqueda de sentido en un mundo que parece estar en constante movimiento.

La importancia del lenguaje y la narrativa en Ciudades desiertas

En la novela Ciudades Desiertas, José Agustín utiliza el lenguaje y la narrativa de manera magistral para transportar al lector a un mundo lleno de contrastes y contradicciones. A través de la voz del protagonista, el autor nos muestra una ciudad que se desmorona ante nuestros ojos, una ciudad que se desvanece en la memoria colectiva.

El lenguaje utilizado por Agustín es crudo y directo, sin adornos ni florituras. Esta elección lingüística refleja la crudeza de la realidad que se vive en la ciudad, donde la violencia y la corrupción son moneda corriente. Además, el autor utiliza un lenguaje coloquial y cercano al habla popular, lo que permite al lector identificarse con los personajes y la situación que se describe.

Por otro lado, la narrativa de Ciudades Desiertas es fragmentada y desordenada, lo que refleja la confusión y el caos que se vive en la ciudad. El protagonista va saltando de un lugar a otro, de una situación a otra, sin un hilo conductor claro. Esta estructura narrativa permite al lector experimentar la sensación de desorientación y desconcierto que siente el protagonista.

En definitiva, el lenguaje y la narrativa son herramientas fundamentales en Ciudades Desiertas. Gracias a ellas, José Agustín logra crear una atmósfera única y transportar al lector a un mundo lleno de contrastes y contradicciones. Una ciudad que se desmorona, pero que sigue siendo un lugar lleno de vida y esperanza.

El papel de la ciudad como personaje en la novela

En la obra de José Agustín, «Ciudades Desiertas», la ciudad juega un papel fundamental como personaje. A través de la descripción detallada de los espacios urbanos, el autor logra transmitir la sensación de abandono y soledad que experimentan los personajes principales. La ciudad se convierte en un reflejo de la vida interior de los protagonistas, y su estado de ánimo se ve reflejado en la forma en que perciben y se relacionan con el entorno urbano.

En este sentido, la ciudad se convierte en un elemento simbólico que representa la alienación y la desconexión de los personajes con el mundo que les rodea. La arquitectura y los espacios públicos se convierten en metáforas de la falta de comunicación y la incomunicación que experimentan los personajes. La ciudad se convierte en un espacio hostil y desolado, que refleja la falta de sentido y propósito en la vida de los protagonistas.

En conclusión, la ciudad en «Ciudades Desiertas» es un personaje más, que juega un papel fundamental en la trama y en la construcción de los personajes. A través de la descripción detallada de los espacios urbanos, el autor logra transmitir la sensación de soledad y abandono que experimentan los protagonistas, y la ciudad se convierte en un reflejo de su estado emocional y psicológico.

La crítica social en Ciudades desiertas

En la obra «Ciudades Desiertas» de José Agustín, se puede apreciar una crítica social muy marcada. El autor retrata la vida de jóvenes en la Ciudad de México durante la década de los 60, una época de cambios y transformaciones sociales en el país. A través de sus personajes, Agustín muestra la realidad de una juventud que se siente desencantada y marginada por la sociedad.

Uno de los temas principales que aborda la obra es la falta de oportunidades para los jóvenes. Los personajes se encuentran en una situación de desempleo y falta de perspectivas de futuro, lo que los lleva a buscar alternativas como el consumo de drogas y la delincuencia. Agustín denuncia así la falta de políticas públicas que atiendan las necesidades de la juventud y les brinden oportunidades para desarrollarse.

Otro tema que se aborda en la obra es la violencia y la corrupción en la sociedad mexicana. Los personajes se ven envueltos en situaciones de violencia y delincuencia, lo que refleja la realidad de una sociedad que se encuentra en un contexto de inseguridad y violencia. Agustín critica así la falta de medidas efectivas para combatir la delincuencia y la corrupción en el país.

En definitiva, «Ciudades Desiertas» es una obra que retrata de manera cruda y realista la vida de los jóvenes en la Ciudad de México durante los años 60. A través de sus personajes, José Agustín denuncia la falta de oportunidades, la violencia y la corrupción en la sociedad mexicana, temas que siguen siendo relevantes en la actualidad.

El tema de la soledad en la obra

En la obra de José Agustín, la soledad es un tema recurrente que se presenta de diversas formas. En su novela «Ciudades Desiertas», el autor nos muestra la soledad como una experiencia que puede ser tanto liberadora como angustiante. A través de la historia de su protagonista, un joven que decide abandonar su vida en la ciudad para vivir en una casa aislada en la playa, Agustín nos lleva a reflexionar sobre la naturaleza de la soledad y su impacto en la vida humana.

En la novela, la soledad se presenta como una oportunidad para la introspección y la reflexión. El protagonista se aleja de la ciudad y de su vida cotidiana para buscar un espacio de tranquilidad y silencio en el que pueda encontrarse consigo mismo. En este sentido, la soledad se convierte en una herramienta para la autoexploración y el autoconocimiento.

Sin embargo, la soledad también puede ser una experiencia dolorosa y desoladora. El protagonista se enfrenta a la ausencia de compañía y a la sensación de abandono que esto conlleva. La soledad se convierte en un obstáculo para la felicidad y la realización personal, y el protagonista se ve obligado a luchar contra ella para encontrar un equilibrio emocional.

En definitiva, la obra de José Agustín nos muestra la complejidad de la soledad y su impacto en la vida humana. A través de su análisis literario, podemos reflexionar sobre la importancia de encontrar un equilibrio entre la necesidad de estar solos y la necesidad de estar acompañados, y sobre cómo la soledad puede ser tanto una oportunidad como un desafío para nuestra vida emocional.

El uso de la memoria y el tiempo en la narración

En la obra «Ciudades Desiertas» de José Agustín, se puede apreciar el uso de la memoria y el tiempo como elementos fundamentales en la narración. A través de la memoria del protagonista, se reconstruyen los recuerdos de su infancia y adolescencia en la Ciudad de México, y se contrastan con la realidad actual de la ciudad, que se presenta como una urbe desolada y abandonada.

El tiempo también juega un papel importante en la obra, ya que se utiliza como herramienta para mostrar la evolución de la ciudad y de sus habitantes. El autor utiliza el tiempo de manera no lineal, saltando de un momento a otro en la vida del protagonista, lo que permite al lector comprender la complejidad de su personaje y su relación con la ciudad.

En definitiva, el uso de la memoria y el tiempo en «Ciudades Desiertas» es una muestra del talento narrativo de José Agustín, quien logra crear una obra que no solo es una crónica de la Ciudad de México, sino también una reflexión sobre la vida y la identidad de sus habitantes.

La relación entre los personajes y su entorno urbano

En la obra de José Agustín, «La Tumba», se puede apreciar una relación muy estrecha entre los personajes y su entorno urbano. La ciudad de México es el escenario principal de la novela y se convierte en un personaje más de la trama. Los personajes se mueven por las calles, los bares y los parques de la ciudad, y su comportamiento está influenciado por el ambiente que los rodea.

Por ejemplo, el protagonista, Juan Pablo, se siente atrapado en la ciudad y busca escapar de ella constantemente. Sin embargo, su deseo de libertad se ve frustrado por la presencia constante de la ciudad y su gente. La ciudad se convierte en una prisión invisible para él y para los demás personajes de la novela.

Además, la ciudad de México es retratada como un lugar caótico y peligroso. Los personajes se enfrentan a la violencia, la corrupción y la pobreza en las calles de la ciudad. La ciudad se convierte en un reflejo de la sociedad mexicana y de sus problemas.

En conclusión, la relación entre los personajes y su entorno urbano en «La Tumba» es muy importante para entender la trama y los personajes. La ciudad de México se convierte en un personaje más de la novela y su presencia influye en el comportamiento de los personajes. La obra de José Agustín es un ejemplo de cómo la literatura puede reflejar la relación entre los seres humanos y su entorno urbano.

La influencia de la cultura pop en la obra

La cultura pop ha sido una fuente de inspiración para muchos artistas a lo largo de la historia, y José Agustín no es la excepción. En su obra «Ciudades Desiertas», podemos encontrar referencias a la música, el cine y la televisión que marcaron la década de los 70 en México.

Por ejemplo, en el capítulo «La Casa de las Bellas Durmientes», el protagonista hace referencia a la canción «El Triste» de José José, que en aquel entonces era un éxito rotundo en el país. Además, en otro capítulo titulado «El Día que Murió Elvis», se hace alusión al impacto que tuvo la muerte del Rey del Rock en la cultura popular de la época.

Estas referencias no solo sirven para situar la historia en un contexto temporal específico, sino que también nos muestran cómo la cultura pop puede influir en la vida de las personas y en su forma de ver el mundo. En el caso de «Ciudades Desiertas», la música y el cine son una especie de escape para los personajes, una forma de evadir la realidad y encontrar consuelo en un mundo que parece cada vez más desolado.

En definitiva, la obra de José Agustín es un claro ejemplo de cómo la cultura pop puede ser una fuente de inspiración y de influencia en la literatura. Sus referencias a la música, el cine y la televisión nos muestran cómo estos elementos pueden formar parte de nuestra identidad y de nuestra forma de ver el mundo.

El estilo literario de José Agustín en Ciudades desiertas

El estilo literario de José Agustín en su obra Ciudades Desiertas es característico de su estilo narrativo. El autor utiliza un lenguaje sencillo y directo, pero a la vez poético y evocador. Su prosa es fluida y ágil, lo que permite al lector sumergirse en la historia sin dificultad.

Además, Agustín utiliza una técnica narrativa que consiste en alternar la perspectiva de los personajes, lo que permite al lector conocer sus pensamientos y emociones más íntimas. De esta manera, el autor logra crear personajes complejos y realistas, que se sienten cercanos al lector.

Otro aspecto destacable del estilo literario de José Agustín en Ciudades Desiertas es su capacidad para crear atmósferas. El autor describe con detalle los lugares y situaciones en los que se desarrolla la historia, lo que permite al lector sentirse parte de la misma.

En resumen, el estilo literario de José Agustín en Ciudades Desiertas es una combinación de sencillez, poesía y técnica narrativa. El autor logra crear personajes complejos y atmósferas evocadoras, que hacen de esta obra una lectura imprescindible para los amantes de la literatura contemporánea.

La relación entre la obra y el movimiento literario de la Onda

La obra de José Agustín, Explorando Ciudades Desiertas, es considerada una de las obras más representativas del movimiento literario de la Onda. Este movimiento surgió en México en la década de los 60 y se caracterizó por su rebeldía y su crítica a la sociedad conservadora de la época. La Onda buscaba romper con los moldes literarios tradicionales y explorar nuevas formas de expresión.

En Explorando Ciudades Desiertas, José Agustín retrata la vida de un grupo de jóvenes que buscan su lugar en el mundo y que se enfrentan a la realidad de una sociedad que no les ofrece muchas oportunidades. La novela está escrita en un lenguaje coloquial y directo, que refleja la forma de hablar de los jóvenes de la época. Además, la obra está llena de referencias a la cultura popular, como la música rock y el cine, lo que la convierte en un reflejo de la juventud de la época.

En definitiva, Explorando Ciudades Desiertas es una obra que representa a la perfección el espíritu de la Onda. José Agustín logra plasmar en su novela la rebeldía y la crítica social que caracterizó a este movimiento literario, convirtiéndose en uno de los autores más importantes de la literatura mexicana contemporánea.

El simbolismo en Ciudades desiertas

El simbolismo es una herramienta literaria que se utiliza para transmitir significados más profundos y complejos a través de imágenes y metáforas. En la novela «Ciudades Desiertas» de José Agustín, el simbolismo está presente en cada página, desde la descripción de los paisajes hasta los diálogos entre los personajes.

Uno de los símbolos más evidentes en la novela es el desierto mismo. Este lugar inhóspito y solitario representa la soledad y el aislamiento que sienten los personajes, especialmente el protagonista, Juan. El desierto también simboliza la búsqueda de la identidad y la libertad, ya que Juan se siente atrapado en su vida cotidiana y busca escapar de ella.

Otro símbolo importante en la novela es el agua. El agua representa la vida y la renovación, pero también puede ser peligrosa y destructiva. En la novela, el agua aparece en diferentes formas, desde la lluvia que cae en el desierto hasta el río que Juan y sus amigos atraviesan en su viaje. El agua también simboliza la sexualidad y la pasión, ya que Juan tiene encuentros sexuales con varias mujeres a lo largo de la novela.

En resumen, el simbolismo en «Ciudades Desiertas» es una herramienta importante para entender los temas y las emociones que se exploran en la novela. A través de imágenes y metáforas, José Agustín crea un mundo rico y complejo que invita al lector a reflexionar sobre la vida, la identidad y la libertad.

El papel de la música en la novela

En la novela «Ciudades Desiertas» de José Agustín, la música juega un papel fundamental en la construcción de la atmósfera y el estado de ánimo de los personajes. Desde el inicio de la historia, el protagonista, Juan, se presenta como un melómano empedernido, capaz de reconocer cualquier canción con solo escuchar unos pocos acordes. La música es su refugio y su escape de la realidad, y a lo largo de la novela se convierte en un elemento clave para entender su evolución emocional.

En varias ocasiones, Juan se refiere a la música como una forma de comunicación más allá de las palabras. En una escena memorable, describe cómo una canción de los Beatles le permitió conectar con una chica que apenas conocía, y cómo esa conexión musical fue el inicio de una relación que lo cambiaría para siempre. La música, entonces, no solo es un elemento estético en la novela, sino también un medio de conexión y comprensión entre los personajes.

Además, la música en «Ciudades Desiertas» es un reflejo de la época en que se desarrolla la historia. La novela está ambientada en la Ciudad de México de los años 70, una época de efervescencia cultural y social en la que la música era un elemento clave de la identidad juvenil. Juan y sus amigos escuchan a bandas como Led Zeppelin, Pink Floyd y The Doors, y la música se convierte en un símbolo de rebeldía y libertad frente a una sociedad conservadora y opresiva.

En definitiva, la música en «Ciudades Desiertas» es un elemento narrativo que va más allá de la mera ambientación. Es un medio de comunicación, un símbolo de identidad y una herramienta para entender la evolución emocional de los personajes. José Agustín demuestra una vez más su habilidad para integrar elementos culturales en sus obras, convirtiendo la música en un personaje más de la novela.

La importancia de la figura paterna en la obra

En la obra «Ciudades Desiertas» de José Agustín, la figura paterna juega un papel fundamental en la vida del protagonista. A lo largo de la novela, se puede apreciar cómo la ausencia del padre afecta la vida del personaje principal, quien se ve obligado a enfrentar situaciones difíciles sin el apoyo y la guía de una figura paterna.

La obra de Agustín nos muestra cómo la figura paterna es esencial en la formación de la identidad de un individuo. La falta de un padre puede generar inseguridad, miedo y confusión en el hijo, lo que puede llevar a comportamientos autodestructivos y a la búsqueda de figuras paternas sustitutas.

En «Ciudades Desiertas», el protagonista se ve obligado a buscar su identidad y su lugar en el mundo sin la presencia de su padre. Esta búsqueda lo lleva a experimentar con drogas, a tener relaciones tóxicas y a enfrentar situaciones peligrosas. Sin embargo, a pesar de todo esto, el personaje logra encontrar su camino y su identidad gracias a la ayuda de otros personajes que, de alguna manera, suplen la ausencia del padre.

En conclusión, la figura paterna es esencial en la formación de la identidad de un individuo y su ausencia puede tener consecuencias negativas en la vida del hijo. En «Ciudades Desiertas», José Agustín nos muestra cómo la falta de un padre afecta la vida del protagonista y cómo este logra encontrar su camino a pesar de todo.

La exploración de la identidad en la novela

La exploración de la identidad es un tema recurrente en la literatura contemporánea, y la novela «Ciudades Desiertas» de José Agustín no es la excepción. A través de la historia de su protagonista, el joven Juan, el autor nos lleva a un viaje introspectivo en el que se cuestionan las convenciones sociales y se busca la verdadera esencia del ser humano.

Juan es un personaje complejo y contradictorio, que se debate entre la rebeldía y la conformidad, entre la búsqueda de la libertad y el miedo a la soledad. En su camino, se encuentra con personajes que representan distintas facetas de la sociedad mexicana, desde los jóvenes marginales hasta los intelectuales acomodados, y a través de ellos, el autor nos muestra las distintas formas en que la identidad puede ser moldeada por el entorno.

Pero más allá de las influencias externas, lo que realmente importa en «Ciudades Desiertas» es la búsqueda interna de Juan, su lucha por encontrar su lugar en el mundo y definir quién es en realidad. A través de sus reflexiones y sus acciones, el protagonista nos invita a cuestionar nuestras propias identidades y a explorar las distintas posibilidades que se nos presentan en la vida.

En definitiva, «Ciudades Desiertas» es una novela que nos invita a reflexionar sobre la complejidad de la identidad humana y la importancia de buscar nuestra verdadera esencia en un mundo cada vez más homogéneo y alienante. José Agustín nos muestra que la exploración de la identidad es un camino difícil y lleno de obstáculos, pero también nos recuerda que es un camino que vale la pena recorrer.

La relación entre la obra y la ciudad de México

La obra de José Agustín, uno de los escritores más importantes de la literatura mexicana contemporánea, está profundamente ligada a la ciudad de México. En sus novelas, Agustín retrata la vida de los jóvenes de la capital mexicana, sus sueños, sus frustraciones y sus luchas diarias. La ciudad de México es el escenario perfecto para sus historias, ya que es una ciudad vibrante y llena de contrastes, donde la modernidad y la tradición conviven en armonía.

En su novela «La Tumba», por ejemplo, Agustín describe la vida de un grupo de jóvenes que buscan su lugar en el mundo en la ciudad de México. La novela está ambientada en los años 60, una época de grandes cambios sociales y políticos en México, y refleja la rebeldía y el desencanto de una generación que se siente atrapada en un mundo que no les pertenece. La ciudad de México es el telón de fondo perfecto para esta historia, ya que es una ciudad que siempre ha sido un imán para los jóvenes que buscan nuevas experiencias y aventuras.

En «De Perfil», otra de las novelas más conocidas de Agustín, la ciudad de México es el escenario de una historia de amor y desamor. La novela cuenta la historia de un joven que se enamora de una chica que conoce en una fiesta, pero que luego descubre que ella está casada. La ciudad de México es el lugar donde se desarrolla esta historia, y es el escenario perfecto para mostrar la complejidad de las relaciones humanas y la dificultad de encontrar el amor en una ciudad tan grande y caótica.

En definitiva, la obra de José Agustín es un reflejo de la ciudad de México y de sus habitantes. Sus historias muestran la vida de los jóvenes de la capital mexicana, sus sueños, sus miedos y sus esperanzas. La ciudad de México es el escenario perfecto para estas historias, ya que es una ciudad que siempre ha sido un imán para los jóvenes que buscan nuevas experiencias y aventuras.

El tema de la violencia en la obra

En la obra «Ciudades Desiertas» de José Agustín, la violencia es un tema recurrente que se presenta de manera cruda y realista. A lo largo de la novela, los personajes se ven envueltos en situaciones violentas que reflejan la realidad de la sociedad mexicana de la época en la que fue escrita. Desde peleas callejeras hasta asesinatos, la violencia se convierte en una constante que afecta la vida de los protagonistas y los obliga a tomar decisiones difíciles.

Uno de los aspectos más interesantes de la obra es cómo el autor utiliza la violencia como una herramienta para explorar la psicología de los personajes. A través de las situaciones violentas, podemos ver cómo los protagonistas reaccionan y cómo sus acciones tienen consecuencias en su vida y en la de los demás. Además, la violencia también se utiliza para mostrar la desesperanza y la falta de oportunidades que enfrentan muchos jóvenes en México.

En resumen, la violencia es un tema central en «Ciudades Desiertas» y es abordado de manera realista y cruda por el autor. A través de la violencia, podemos explorar la psicología de los personajes y entender mejor la realidad social de México en la época en la que fue escrita la novela.

El uso de la ironía y el humor en la novela

En la novela «Ciudades Desiertas» de José Agustín, el uso de la ironía y el humor es una herramienta clave para la construcción de la trama y el desarrollo de los personajes. A lo largo de la historia, el autor utiliza la ironía para mostrar la hipocresía y la falsedad de la sociedad mexicana de la época, así como para criticar la falta de valores y la corrupción en la política y la economía del país.

Por otro lado, el humor es utilizado para aliviar la tensión en momentos de conflicto y para crear un ambiente más ligero y ameno en la narrativa. Los personajes de la novela también utilizan el humor como una forma de defensa ante las situaciones difíciles que enfrentan, lo que les permite mantener una actitud positiva y enfrentar los desafíos con mayor fortaleza.

En definitiva, el uso de la ironía y el humor en «Ciudades Desiertas» es una muestra del talento literario de José Agustín y de su capacidad para crear una obra que, a pesar de abordar temas serios y complejos, logra mantener al lector interesado y entretenido a lo largo de toda la historia.

El impacto de Ciudades desiertas en la literatura mexicana contemporánea

En la literatura mexicana contemporánea, las ciudades desiertas han sido un tema recurrente en la obra de varios autores. Uno de ellos es José Agustín, quien en su novela «Ciudades Desiertas» nos presenta una visión cruda y realista de la vida en una ciudad abandonada por sus habitantes.

En esta obra, Agustín nos muestra cómo la soledad y el abandono pueden afectar la psique de las personas, llevándolas a la locura y la desesperación. A través de la historia de su protagonista, un hombre que se queda atrapado en una ciudad desierta después de un terremoto, el autor nos muestra cómo la falta de contacto humano puede afectar la salud mental de una persona.

Además, «Ciudades Desiertas» también es una crítica social a la forma en que las ciudades son construidas y abandonadas en México. Agustín nos muestra cómo la falta de planificación urbana y la corrupción pueden llevar a la creación de ciudades que, en lugar de ser lugares habitables, se convierten en verdaderos desiertos urbanos.

En conclusión, «Ciudades Desiertas» es una obra que nos invita a reflexionar sobre el impacto que tienen las ciudades desiertas en la vida de las personas y en la sociedad en general. La obra de José Agustín es un ejemplo de cómo la literatura puede ser una herramienta para explorar temas sociales y políticos relevantes en la actualidad.

Deja un comentario